Aprendiendo
sobre
un negocio desde cero
Juan Pablo Bayona es un joven emprendedor dedicado a la producción y comercialización de miel de abejas, algarrobina; venta de material apícola y a la producción de vinos.
Llegó al CID por el programa de jóvenes empresarios. En el concurso “Haz Realidad tu Negocio del año 2000, obtuvo el segundo lugar a nivel de Piura y el cuarto lugar a nivel nacional.
Conozcamos un poco de la
historia de este emprendedor.
Era un estudiante universitario que como muchos tuvo que dejar las aulas por razones económicas. Lejos de rendirse, se propuso entonces buscar un negocio o trabajo para solventar sus estudios. En esas circunstancias conoció a un experto en apicultura y decidió aprender desde cero todo lo referente a las abejas.
Trabajó en una chacra, siguió cursos sobre industrialización del producto a la vez que comercializaba la miel de otras empresas. Ello le permitió ahorrar un capital e implementar su propio proyecto de apicultura.
Era conciente sin embargo, que le faltaba aprender de la parte administrativa, de marketing y contabilidad. Fue en esa época que llegó al CID, donde recibió asesorías para presentar un plan de negocios y capacitaciones. Participó también en ferias a nivel regional y nacional.
Estas experiencias le permitieron analizar y tomar decisiones en la orientación de su negocio como cambiar la presentación de sus productos, aumentar su publicidad, incursionar en la venta al crédito y hasta ampliar el negocio hacia el rubro de vinos.
“A veces por no estar informado uno comete errores, de distinta índole” nos dice Juan Pablo al referirse a sus primeras decisiones en los negocios. Actualmente se informa mejor e investiga antes de tomar alguna decisión.
Ha retomado la universidad en otra especialidad con éxito y está próximo a terminarla. Su objetivo es aplicar los conocimientos de su carrera para mejorar su empresa, haciéndola crecer, aumentado el mercado y llevando el producto a otras ciudades. También aspira a automatizar y con ello mejorar las empresas de su región.
“No tengan miedo en emprender un negocio, todo se puede, si tenemos buenos ideales. Con fe en lo que uno hace, constancia y perseverancia se llega lejos…” nos recomienda este joven que inició lo que hoy es un negocio familiar, donde las tareas están divididas entre sus miembros.
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